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A la izquierda: el tracker oficial sin pasos nuevos desde hace 22 minutos; a la derecha: el GPS en directo, actualizado hace 4 segundos
Guía

El seguimiento en directo de la carrera no se actualiza: por qué y qué hacer

El punto no se mueve o hace veinte minutos que no llega ningún paso. Las causas de la más a la menos probable, y cuándo vale la pena preocuparse de verdad.

Publicado: 5 min de lectura

En este artículo
  1. Primero: ¿qué tracker estás mirando?
  2. Cuando el chip se queda callado
  3. Cuando el GPS se congela
  4. ¿Cuándo hay que preocuparse?
  5. Qué dejar resuelto para la próxima vez
  6. Preguntas frecuentes

Alguien a quien conoces está corriendo, tú miras el tracker y no pasa nada. El último paso llegó hace veinte minutos, o el punto no se ha movido del mapa. Aquí tienes las causas, de la más probable a la menos, y las señales de que algo va mal de verdad.

La respuesta corta: en la inmensa mayoría de los casos el sistema se ha quedado callado y tu corredor está bien. También vemos los casos en los que no es así.

Primero: ¿qué tracker estás mirando?

De eso depende cuánto silencio es normal.

  • Seguimiento por chip (la web de la organización): el corredor solo "existe" en las alfombras de cronometraje. Entre dos alfombras no hay ningún dato, y con alfombras cada 5–10 km eso son 25–60 minutos de silencio.
  • Seguimiento GPS (desde el móvil del corredor): debería actualizarse cada pocos segundos, así que un hueco de más de un minuto ya significa algo.

Si no sabes cuál tienes: una página con buscador de dorsal y la palabra "split" o "paso" es cronometraje por chip, y un punto que se mueve por un mapa es GPS. Más sobre la diferencia: pasos del chip frente a seguimiento GPS.

Cuando el chip se queda callado

1. Todavía no ha llegado a la siguiente alfombra. Es, con diferencia, la causa más común. Busca la última alfombra y la siguiente y calcula con su ritmo: 5 km a 6:00/km son 30 minutos. Hagas lo que hagas, antes de eso no habrá noticias.

2. El sistema se ha saltado una alfombra. De vez en cuando una alfombra no lee un chip porque el dorsal va mal colocado, el pelotón va muy apretado o hay un fallo técnico. La siguiente alfombra casi siempre lo arregla, y el paso que faltaba a menudo aparece después.

3. Es la web, no el corredor. En las horas posteriores a una salida grande, las páginas de resultados también van cargadas. Recarga o abre la página en otro navegador. Si ahí aparecen los datos, era tu página la que se había quedado colgada.

4. Estás mirando el dorsal equivocado. Un número cambiado, o una búsqueda por nombre que ha encontrado a otro corredor. Comprueba el dorsal y, si la sabes, la oleada de salida.

Cuando el GPS se congela

1. Sin cobertura, los puntos se acumulan. Un túnel, un bosque, un aparcamiento subterráneo, una manzana con edificios muy densos o simplemente una antena saturada en la salida, con diez mil móviles en el mismo sitio. Un buen tracker no tira nada: guarda las posiciones y las sube de golpe cuando vuelve la señal. Lo que ves es un punto quieto que de repente salta. Es solo un retraso, y la distancia y el ritmo salen bien después.

2. El seguimiento nunca se llegó a iniciar. Es la segunda causa más común, y la única que puedes evitar de antemano: acordad que el corredor te mande un mensaje cuando lo haya puesto en marcha.

3. El móvil se ha quedado sin batería o se ha colgado. Un maratón son 3–5 horas. Si sale con el 40 % y con música, el riesgo es real. Lo medimos aparte: cuánta batería gasta de verdad el seguimiento en directo.

4. El móvil ha dormido la app. Es lo que pilla a la mayoría de las apps de "seguimiento en directo": el sistema operativo suspende lo que trabaja mucho en segundo plano. Por eso el seguimiento necesita su propio permiso en segundo plano, y por eso una app seria lo pide antes de la salida.

5. El corredor se ha parado. Cola en el baño, un avituallamiento, los cordones, un amigo. El punto te está enseñando exactamente lo que pasa, aunque no sea lo que querías ver.

¿Cuándo hay que preocuparse?

Pocas veces. Pero algunas señales juntas sí merecen atención:

  • el punto GPS lleva quieto más de 15–20 minutos y tampoco ha llegado ningún paso nuevo del chip;
  • en el último punto conocido el corredor iba cerca del tiempo de corte;
  • hace mucho calor o mucho frío, y en el último tramo se le veía bajar claramente el ritmo.

En ese momento lo único que funciona es llamarle. Si no contesta, el punto de información de la organización puede ayudarte. Las carreras grandes tienen asistencia médica y servicio de "localiza a tu corredor", y con el dorsal pueden ver por qué alfombra pasó por última vez.

Qué dejar resuelto para la próxima vez

  • Pídele el dorsal y la oleada de salida antes de la carrera.
  • Acordad que iniciará el seguimiento GPS y te avisará cuando esté activo.
  • Mira dónde están las alfombras de cronometraje, para saber cuánto silencio es normal.
  • Quedad en un punto de encuentro fuera de la zona de meta, y a una hora.

Y si quieres hacer algo más que mirar, con Cheerlify puedes enviarle un mensaje de voz que suena en sus auriculares en plena carrera. Quien anima no necesita app ni cuenta.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tiempo tiene que estar quieto el punto para que signifique algo?

Con seguimiento GPS, 5–10 minutos entra de sobra en lo normal y suele deberse a la cobertura. A partir de 20 minutos, mira también los pasos del chip. Con el seguimiento por chip, guíate por la distancia entre alfombras, no por el tiempo que ha pasado.

¿Se recupera la distancia si se ha perdido un tramo?

Con GPS, sí: cuando vuelve la señal, el móvil sube los puntos que tenía guardados y la distancia se completa. Un paso de chip perdido no vuelve, pero el tiempo en la siguiente alfombra será exacto.

¿Por qué el punto da saltos por el centro?

Los edificios altos reflejan la señal GPS y a veces el receptor mide una señal rebotada. Por eso ajustamos la posición al recorrido de la carrera: el punto se queda sobre el trazado y una lectura mala no descuadra el ritmo.

¿Se interfieren el seguimiento de la organización y el GPS?

No. El chip va en el dorsal y el GPS en el móvil. Son dos sistemas separados que no saben nada el uno del otro, así que mira los dos: uno te da el tiempo oficial y el otro te muestra dónde está ahora mismo.

Sigue a tu corredor en directo y llega hasta sus oídos.

Cheerlify muestra la posición en directo de tu corredor en el mapa del recorrido y reproduce tus cheers de voz en sus auriculares en plena carrera. Quienes animan no necesitan app ni registro.